lunes, 29 de julio de 2013

27.Sonriendo auque este rota por dentro


Con las gafas de sol puestas entra resoplando en dirección. Anna se esta obligando y esforzando cada minuto que pasa a sonreír. A sonreír aunque este muriéndose por dentro, aunque ahora mismo solo quiera romper cosas. Ya esta, lo ha hecho, la ha sustituido por una chica castaña de ojos marrones, de un poco menos de diez centímetros mas alta que ella y espectacular. Encima, no podría habérsela buscado fea para reírse no, se la busca guapísima para deprimirme más. Anna sonríe, para su gusto demasiado falso, se pasea por los pasillos y habla con todo el que pilla. Cotillea un poco y se rie con cualquier chorrada exageradamente, quiere que sepe que esta aquí, sonriendo a pesar de que el crea que ella esta mal, aunque lo este. No va a dejarle el terreno tan fácil. Se esconde un instante en su camerino y coge su teléfono móvil, sabe que no es suficiente todas las gilipolleces que esta haciendo. Marca el número de su amigo, un chico que conoció en una sesión de fotos y se ha convertido en un amigo. No es de los mejores pero bueno, sabe que le puede pedir un favor, y mas sabiendo que es gay…

Antes …

Un encontronazo por los pasillos los detuvo a los dos, estaban absortos con sus móviles y apenas se miraban ala cara. Pero el destino hizo que se tropezaran y que Anna se tambaleara de sus tacones de 25 centímetros. Los móviles calleron al suelo y los obligo el propio destino a rozarse para cogerlos a la vez –Lo siento –respondieron los dos sin mirarse apenas –Dani… Ese es mi movil… -¿e? no este es el mio… -¿Si? ¿Con la funda rosa? –Ah perdón… -Se intercambiaron  los móviles y por un momento sus miradas se volvieron a cruzar, miradas ausentes y tristes. Donde antes se encontraba toda clase de amor ahora solo añoranza. Aquel encontronazo hizo que Dani espabilara. Hizo que una tarde mas , al volver del trabajo Anna se quedara rememorando el verano mas perfecto de su vida. Que Dani pensara en la sensación que era tenerla tan cerca…

Habían pasado 5 meses desde aquel verano y a pesar de que trabajan juntos apenas se miran. Delante de las cámaras hacen el papelon del siglo. Buenos amigos. Nada mas. Pero la realidad era distinta, cruda. Era una realidad absurda pero real. Una realidad en la que a pesar de que se quieren gritar y susurrar el uno al otro miles de cosas , ellos , ni se miran. Fue ese día el que hizo que Dani se replanteara muchas cosas y decidiera escribir la carta, una simple carta.

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