Ahora…
Hugo llega al plato como Anna le había dicho hace media hora
en una llamada que consideraba top 10 de urgencia. Al verlo, sonríe ampliamente
y corre hacia el a darle un abrazo con mucho entusiasmo. –Nena. Estas loca ¿lo
sabes? –Si, lo se. Pero estoy loca por el Hugo, lo sabes –Ya. Pero no creía que
llegarías a este punto –se susurran con prisa mientras están abrazados
–Necesito ver su reacción. Tu solo finge que me quieres muchísimo y que no eres
gay sobretodo. No quiero que intentes nada con nadie ¿oído? –Oido.- El chico de
ojos marrones y pelo negro sonríe
ampliamente con un tono seductor. Es guapo, muy guapo. Uno de los días en los
que estaba mal lo besó, después de desahogarse con el tuvo el impulso de
besarlo y le decepcionó el hecho de que el fuera gay, ahora que ya ha pasado el
tiempo de eso, se han convertido en buenos amigos y Anna sabe perfectamente que
era al único que podía pedirle semejante favor sin que quiera nada con ella
luego… No parece gay para nada, viste como cualquier chico de 28 años y su
cuerpo indica las horas de gimnasio diarias. A Dani lo va a matar. Y lo sabe ,
o eso espera… Se dan un pico por los
pasillos mientras caminan agarrados, pasan por al lado del camerino de Dani
hasta llegar al suyo. Se sientan en el sofá y hablan a carcajadas. Parece
subrrealista la situación –Esto me lo tienes que pagar con algo eeh –Con una
cena si te vale… -Pero al Macdonalds no ee –Jajajajaja bobo, que yo no tengo
dinero, soy catalana –Ya ya –Bueno, una cenita en mi casa mejor –Mmmm eso
estaría mejor –Hugo viste cuidadosamente perfecto . Mientras hablan, oyen unos
pasos por los pasillos y tras de si, el sonido de la puerta, tres toques. Anna se abalanza encima suya y posa sus manos
en su cuello, apunto de rozar sus labios. Dani abre la puerta con la cara echa
un poema. Arquea las cejas y tras medio minuto sin hablar al fin, habla dudoso
–Venia… ah… bueno … a hablar contigo Anna… Pero ya veo que estas ocupada… En 5
minutos a maquillaje