Antes…
-Pufff hace mucho caloorr –Anna se quejaba nada mas llegar al
hotel de lo mucho que habían andado y el calor que había pasado –Normal. Eso te
pasa por querer recorrerte todos los puestecillos que te cansas –Clarooo y que
hayamos subido un monte noo verdad? –Era para ver el atardecer de verdad que
poco romantica eeh –Es que hacia mucho calor –Dani la mira divertida como esta
sudando y verdaderamente parece cansada -¿Tienes calor? –Pff mucho ¿Es que no
hay aire acondicionado? –Claro que hay –Pues se pone y ya esta –Se acerca al
regulador y lo pone alto -¿Es que no piensas ducharte despues de haber sudado ¿
-Es quee… No me apetece mucho me da pereza… -¿Pereza? Ahora veras. Al agua –Dani
la coge en brazos sin hacer mucho esfuerzo y la mete casi a rastras en la ducha
-¿Peero que haces loco?¡ -Pues ducharte -¿Con ropa?¿ -Ya te la quitare –Dani coge la alcachofa de la
ducha y sin dar tiempo a Anna a replicar la moja entera de arriba abajo. Esta,
que se resiste mientras da pequeños saltitos, le quita la alcachofa y lo moja a
él. –Menos mal que la ducha es grande… -Anna agarra la camiseta mojada de Dani
y lo empuja contra ella para besarlo mientras ambos se mojan. Besos y mas besos
mojados que saben a gloria.
Ahora…
Con ayuda de un par de amigos Dani compra las bebidas y los vasos. De la música se va ha encargar
su amigo y todo solucionado. Aprovechara que apenas a abierto ninguna caja para
no tener que recoger mucho el día de después. Esta todo preparado. Al cabo de
las horas la gente empieza a llegar a la nueva casa de Dani.
Anna llega muerta tras una sesión de fotos. El sonido
de la música retumba por toda la escalera. Sube hasta su piso. Justo enfrente,
el nuevo vecino a dejado la puerta abierta y la casa repleta de gente con copas
en la mano. Abre su puerta y deja el bolso y la chaqueta en el sofá. La mayoría
de gente que entra a la fiesta le suena mucho. Quizás demasiado… Es ya tarde,
la fotógrafa la ha invitado a cenar y han estado hablando un poco de ese
mundillo. Se acuesta a intentar dormir pero la música le retumba en la cabeza.
Le va a ser imposible descansar a pesar de lo cansada que esta. Se tapa con la
almohada y nada. Se esconde tras las sabanas y tampoco, desesperada, decide
unirse a la fiesta –Si no puedes con tu enemigo. Únete a él…
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