lunes, 24 de junio de 2013

12.No se me ha olvidado nada


Antes…

Su espalda choca con la pared. Dani cierra de una patada la puerta de la habitación y la besa intensamente. Anna no se percata de su alrededor hasta que levanta la mirada. La habitación esta llena de pétalos y velas. -Es imposible que te haya dado tiempo-Dani sonríe pícaro mientras  le acaricia el cuello. Anna mira el sendero de pétalos hasta la cama y se muerde el labio. Rápidamente cambia su mirada hacia Dani y lo agarra del cuello atrayéndolo hacia ella para morderle el labio suavemente. La cremallera del vestido baja con rapidez por su espalda y un escalofrío la recorre de nuevo por allá donde rozan sus dedos. Todo esta siendo muy lento pero le da igual. Así va aumentando poco a poco la llama. Dani se deshace del vestido con delicadeza observando su delicada piel y besándola. Ella abre su camisa con más rapidez aun y se sube encima. Sus piernas chocan con las puertas y las paredes de la suite, pero le da igual, esta concentrada en los besos que da, en las caricias que recibe por todo el cuerpo, en el sabor de sus besos y el olor de su piel. Las rodillas de Dani chocan con la cama de matrimonio y la tumba despacio, con miedo a hacerle daño. Le aparta el pelo de la cara y la observa. Anna que ya no puede más cambia los papeles y lo empuja encima suya haciendo  que caiga a milímetros de su boca. Las manos de Anna acarician su espalda mientras bajan lentamente. Se cuelan por debajo del pantalón y por debajo de los calzoncillos haciendo que Dani suspire, con una de sus manos va desabrochando el sujetador. Liberándose así de la poca que les queda ha ambos recorren con sus manos la piel del otro. Provocándose mutuamente mil y una sensaciones. Cientos de suspiros y escalofríos para pasar sin mas preámbulos a ser uno solo. A Dani le tiemblan hasta las piernas  en estos momentos… No quiere hacerle daño…

Ahora…

-Anna gracias por la pastilla… Me conoces muy bien –Pues claro. No se me ha olvidado nada. Créeme… - Anna le guiña el ojo, triste. ..Lo cierto es que no se le ha olvidado nada. Ni lo bueno, ni lo malo tampoco. Todo lo recuerda a la perfección. Cada día se acuerda mas de él. Cada noche se lo imagina a su lado, durmiendo o fundido en su piel…  Le entristece reconocerlo pero, nadie podrá alcanzar ya el nivel al que el llego. Este idiota le llego directo al corazón. Y pese a todo, parece que aun permanece allí…

No hay comentarios:

Publicar un comentario