Los dos se quedan mirando el uno al otro. Serios. Sus
respiraciones parecen relajadas y el ruido que les rodea se esfumo en el
momento que Anna comenzó a leer la carta. Ahora, están ambos a unos centímetros
del otro. Se miran fijamente sin decir palabra y así lentamente, con miedo a
rechazarse mutuamente sus labios se encuentran una vez mas. Tierna y
tristemente un simple beso. Ambos se apartan vergonzosos.
-Perdon… -No no no. Perdoname tu ami – dice Dani apenado –Lo
siento, supongo que será la costumbre… - Anna mira hacia otro lado intentando
pensar con rapidez una excusa para irse de allí antes de seguir cagandola pero
no, no la encuentra, el reacciona antes. - Las
costumbres nunca deben perderse –La agarra del brazo atrayéndola a su lado y la
vuelve a besar esta vez mejorando el beso anterior. Intenta que el beso
anterior quede como una muestra de dolor en comparación con este. Y asi
consigue que Anna se aparte de sus labios suspirando con pesadez. –Dani… Sera
mejor que me vaya… - Ya… De acuerdo… Lo entiendo… -Dani mira a Anna con pesadez
en sus ojos. Observa como su cabello rubio y ondulado se mueve ligeramente tras
su nuca. Observa una vez mas sus preciosos ojos azulados , aquellos en los que
tantas veces se ha perdido. Aquellos que tantas veces ha visto deslumbrar, aquellos
guardados en un mar de lágrimas…
Toqué su puerta tres veces. Esperando como siempre que me
abriera la puerta y gastarle la broma de la mañana -¿Qué hace usted en el
camerino de Anna Simon? Pero no. No recibí respuesta ni nadie que me abriera la
puerta. Gire el pomo y se abrió. Allí estaba ella. Sentada en el sofá llorando
a moco tendido agarrada a uno de sus peluches. Me vió y no se inmutó. Siguió
llorando con la cabeza agachada. Me senté a su lado y la abracé. –Dani…Tal vez
deba volver a Barcelona… -¿Por qué? –Mi familia… Mi novio… Lo tengo todo allí y
todo parece que se va a la mierda poco a poco sin mi – No digas tonterías Anna
–Tu familia también esta aquí y lo sabes. Tu vida. Tu trabajo que tanto te
gusta… Yo… -Ya lo se Dani… Por eso me duele tanto… - Ambos se quedaron mirando
y Anna volvió a agarrar con fuerza la camisa de Dani, encajándose entre sus
hombros y oliendo su olor –Alguna solución mas habrá ¿no? –Puff no lo se la
verdad… Mi padre esta mal… Me da la sensación de que mi novio se esta olvidando
de mi… -Eh. También esta tu hermana, tu madre… Ellas pueden estar pendientes de
tu padre que seguro que se pondrá mucho mejor. Y tu novio… Tu novio si te
quiere de verdad no te puede olvidar nunca Anna, por que eres única. -
Anna aparta la cara del cuerpo de Dani
sonriendo con vergüenza –Pero,¿ y si yo le estoy olvidando a el…? –Esa pregunta
me dejó descolocado. Hasta el momento a Anna se la veía feliz. Enamorada de su
novio e inaccesible en ese sentido pero en estos momentos era frágil.
Vulnerable y muy accesible para todo aquel príncipe que la mereciera. Ese fue
el primer momento en el que la vi llorar. La primera vez que me pregunte a mi
mismo si Anna podía llegar a ser algo mas.
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